"Últimamente me siento cansado. No puedo dormir bien." Así fue como comenzó la conversación. Pero, tras algunas preguntas más, la historia resultó ser mucho más compleja. Sin descanso real. Estrés constante. Ansiedad por las facturas. Sensación de agobio en casa. Meses de agotamiento emocional, mientras se intentaba seguir cumpliendo con el trabajo, la familia y las responsabilidades cotidianas. Esto sucede con más frecuencia de lo que la gente imagina. Muchas personas acuden